Fraternidad Internacional de Hombres de Negocio del Evangelio Completo
Vencemos por la sangre del Cordero y por nuestro testimonio (Apocalipsis 12:11)

Nuestra Misión: dar testimonio de lo que nuestro Señor Jesucristo hace en nuestras vidas, por todos los medios disponibles; lograr que todos los hombres cambien sus vidas por medio del poder del Espíritu Santo de nuestro Dios.

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TESTIMONIOS

Miírcoles, Julio 30, 2008

Conceptos Financieros

Con diligencia el campesino labra y siembra la tierra. El sabe que la negligencia es el peor enemigo de la productividad. Su diligencia se demuestra en la hora temprana de la mañana, porque él desea aprovechar bien el tiempo.
Su diligencia se demuestra en el lugar donde guarda las herramientas y las semillas. Su diligencia se ve en su pronto y rápido caminar y jamás dará en su trayectoria un paso que eche a perder la futura cosecha. Mientras camina tiene cuidado de no deslizarse porque quiere llegar a su destino y convertir todas sus fuerzas y energías en lo que es primordial para él y su familia.
Caminando por las calles de Guatemala, en tiempo de invierno, una tarde casi pierdo el equilibrio, ya que las aceras en esa ciudad son bien lisas y al humedecerse se convierten en un sendero de alto riesgo para los transeúntes. Desde ese momento cada vez que camino en invierno por el centro de Guatemala camino con mucha atención y cuidado.
El libro de Hebreos capitulo 2, verso 1 dice: “Por tanto, es necesario que con más diligencia atendamos a las cosas que hemos oído, no sea que nos deslicemos”.
Por qué Pablo comienza con un : Por tanto? Porque :
1.- Dios ha hablado de muchas veces.
2.- Dios ha hablado de muchas maneras. (Profetas y finalmente su Hijo), por lo tanto es: Necesario que con más diligencia atendamos a las cosas que hemos oído”. La Palabra de Dios, necesita hoy, ser más escuchada por los siervos y ministros, para que no haya un desliz y al escucharla nos podamos levantar
y proceder a la diligencia.
RADIOGRAFÍA DE UN SIERVO NEGLIGENTE.
En el Libro de II Reyes 5:20-27, encontramos la radiografía de un siervo que no puso diligencia y se deslizó tristemente. Giezi, siervo de Elíseo había estado rodeado de un ambiente espiritual muy rico, pero ignoró como Dios había hablado de muchas y múltiples maneras.. y al no poner diligencia. .se deslizó. La experiencia triste de Giezi nos exhorta a tener como siervos de Dios mucho cuidado de las siguientes cosas que nos pueden hacer deslizar y terminar siendo descalificados.
Todos conocemos el trasfondo de esta historia, cuando Nahamán fue sanado de la lepra y quiso recompensar a Elíseo por el milagro. Elíseo rehusó recibir regalo alguno. Mientras esto acontecía internamente en el corazón de Giezi, sucedían cosas muy significativas.
1. CUIDADO CON EL MONÓLOGO INTERNO. II Reyes 5:20. “Giezi dijo entre sí” Cuál es nuestro monólogo interno? LO que estamos hablando con nosotros mismos determina lo que llena nuestro corazón. Es nuestro monólogo interno la verdad de Dios o está saturado de nuestros propios deseos y anhelos. El monólogo interno de Giezi estaba lleno de codicia: “Correré yo tras él y tomaré alguna cosa”.
El ministerio que por gracia hemos recibido de Dios puede fácilmente saturarse de codicia para lograr las cosas que fuera del ministerio nos costaría más dinero o esfuerzo. El monólogo interno nos indicará las motivaciones que tenemos para servir. Por que queremos predicar, ministrar o surgir?. Atendamos ese monologo interno.
2. CUIDADO CON USAR EL NOMBRE DE DIOS. II Reyes 5:22a. “Mi señor me envía a decirte” . No tenemos permiso ni autoridad de hablar en nombre de Dios, si él no nos ha enviado. Cuidemos de caer en las conocidas expresiones de : “El Señor me reveló”. “El Señor me mostró” “El Señor me ha movido”. “El Señor quiere que…”
Se que Dios revela, habla y mueve, pero debemos cuidarnos de no usar estas expresiones cuando en realidad son nuestros propios deseos y ambiciones que al igual de Giezi corren tras Nahamán. Es muy fácil usar el nombre de Dios para lograr nuestros propósitos, como Giezi, quien aprovechó su posición para hablar en nombre de su señor. Busquemos la diligencia cuidando de no hablar en nombre de Dios para lograr ambiciones personales.
3. CUIDADO CON LA MENTIRA. II Reyes 5:22b- “He aquí vinieron en esta hora dos jóvenes”. Hablar en nombre de Dios cuando él no nos ha mandado es caer directamente en la mentira. LA mentira es una espiral incontenible que me guía de una mentira a otra para poder mantener la reputación..es una espiral absorbente y destructiva.
Hay desliz cuando ya nuestro ministerio comienza a aceptar las mentiras en informes, falsificación de números, reportes exagerados, testimonios barnizados y manchados de exageración y manejo fraudulento de fondos, para mantener nuestra reputación. Guardemos la diligencia echando definitivamente la mentira de nuestro ministerio.
4. CUIDADO CON LAS MASCARAS. II Reyes 5:23 a. “Y le insistió” Esta expresión “le insistió”, demuestra que Giezi se puso una máscara ante Nahaman. Nahamán le decía: No, un talento no, llévale dos. Giezi decía: “No, mi Señor dijo que uno” y Nahaman seguía insistiendo. La máscara de la inocencia y del no quiero tanto”, cuando en realidad el corazón pide más y más.
El pueblo sabe cuando nosotros como ministros decimos: “No por favor no me de eso”. “No, por favor..no tanto..con poco tengo” y en nuestro corazón tenemos la mano extendida. Mantengamos la diligencia quitándonos la mascara y andando con integridad y originalidad.
5. CUIDADO CON USAR LA GENTE. II Reyes 5:23b- “y lo puso todo a cuestas a dos de sus criados para que lo llevasen delante de él”… Un talento tenía más de 30 kilos. Los siervos llevaban la carga, mientras Giezi les dirigía. A Giezi no le importó ver el esfuerzo de esos dos criados llevando el peso de su codicia.
Oh, hermano Ministro: Cuidado con usar la gente para nuestro propio provecho personal. Cuantas son las ovejas que llevan el peso de la satisfacción personal de sus líderes. Podemos manipular al pueblo y conseguir de ello todo lo que anhelamos, pero nuestra conciencia nos seguirá y el Señor un día nos lo demandará. Abrasemos la diligencia decidiendo no usar jamás a la gente para nuestro provecho personal.
6. CUIDADO CON LOS LUGARES SECRETOS. II Reyes 5:24. “ y así que llegó a un lugar secreto”. Giezi tenía un lugar secreto donde guardar su pecado. Note los siguientes verbos: Llegó, Tomó, Guardó y Mandó. Había determinación, planificación y premeditación. Cuidado con los lugares secretos. En un siervo de Dios no puede haber sino un solo lugar secreto. El lugar secreto de la oración. “Y cerrada la puerta de tu aposento ora en secreto y tu Padre que te oye en secreto te recompensará en público”
Ningún otro lugar secreto. La oscuridad y lo oculto no pertenecen al Reino de la Luz. El Señor quiere que andemos en luz como él está en luz. Los lugares secretos son oscuros, nauseabundos, tétricos y terriblemente peligrosos. Donde estamos yendo? Qué casa estamos visitando? Con que propósito? Que ven nuestros ojos en la madrugada e la T.V.? Que cosas mantenemos secretas? Tomémonos de la mano con la diligencia, renunciando a los lugares secretos.
7. CUIDADO CON JUGAR CON LA INTEGRIDAD. II Reyes 5:25. “Tu siervo no ha ido a ninguna parte” Cuando Giezi entró al lugar donde estaba Elíseo, este le preguntó donde estabas Giezi y él muy cínicamente respondió…tu siervo no ha ido a ninguna parte. Cuando perdemos la integridad estamos parados en la capa de hielo fino del lago de la perdición y en cualquier momento esta capa será quebrada. “No , yo no estuve allí”. “No, Tengo días que no veo a esa persona”. Lo más triste de este caso es que el mismo pasaje dice: “entró y se puso delante de su señor”.
Cuantos siervos que ya tienen y visitan lugares secretos “entran y se ponen delante de su “Señor” como si nada hubiese pasado. Ministran desde los púlpitos como si no hubiesen hecho nada indebido, levantan las manos y adoran, hasta lloran en las plataformas y hablan con un manto de quebrantamiento falso.
Necesitamos cerrar esos lugares secretos para estar íntegros delante de nuestro Señor. Al pueblo lo podemos engañar, pero jamás olvidemos que al Señor no lo podremos engañar. Remendemos la Red de la Diligencia volviendo a recobrar la integridad.
8. CUIDADO CON EL PAGO JUSTO. II Reyes 5:26-27. La Biblia dice claramente: “Todo lo que el hombre sembrare eso también segará”. Tres cosas encontramos en estos dos versos que hablan de la posición de Dios ante nuestra negligencia.
• “No estaba allí mi corazón” El corazón de Dios está con sus siervos. No podremos ocultarnos de la presencia de Dios. David lo expresó cuando dijo :”A donde huiré de tu presencia?”. El corazón del Señor esta siempre con nosotros. Aún cuando estos en nuestros lugares secretos.
• “Es tiempo de tomar plata, vestidos, olivares, viñas, ovejas, bueyes, siervos y siervas”. Estamos viviendo los últimos tiempos. Nos ha correspondido a nosotros ser protagonistas de los últimos eventos de la historia y de la vida de la Iglesia, por lo tanto ya no hay tiempo para nuestro propio provecho personal. Hay una tarea que aún no se ha terminado y nos corresponde a nosotros terminarla.
• “Por tanto”…. Porque no respetaste mi presencia, estando allí mi corazón y porque no respetaste la urgencia de la misión encomendada, no prestando atención a lo dicho. “La lepra de Nahamán se te pegará a ti y a tu descendencia para siempre.”. Cuando me deslizo no solo me afecto yo, mi descendencia también. Y en algunos casos es “para siempre”.
En muchos casos Dios ha retirado la unción de siervos sin retorno. Amemos la Diligencia reflexionando y volviendo a las sendas antiguas. Retornemos nuestra mirada y nuestro corazón a Hebreos 2: 1 “Por tanto, es necesario que con más diligencia atendamos a las cosas que hemos oído, no sea que nos deslicemos”.
No olvidemos el privilegio que el Señor nos ha dado de servirle en su obra. No hay lugar más hermoso que estar en el lugar del servicio santo y no hay oficio más digno que ministrar delante del Señor y delante de su pueblo. Pero… es necesario que pongamos diligencia para servir con sinceridad y prestando atención a lo que hemos oído.
“Por lo cual, hermanos, tanto mas procurad hacer firme vuestra vocación y elección, porque haciendo estas cosas no caeréis jamás” I Pedro 1:10.
Esta promesa. También es para nosotros. La promesa de no caer jamás, pero si procuramos hacer firme nuestra vocación y elección. Esto se logra, poniendo atención a lo que hemos oido. “Levantémonos y busquemos la diligencia”.
Publicado por Hacia la cima / Byron Cano el 07/30 a las 10:49 AM
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Jueves, Julio 24, 2008

COMO PUEDO SERVIR CON EXCELENCIA

Dia a dia, las personas que entregamos nuestras vidas a Jesus, nos preguntamos como servir en excelencia.

No olvides que tu forma de vida, dice mucho de que cantidad de Dios estas lleno.

Busca ser siempre mejor cada dia, da de si en todo momento, comparte lo que tienes, participa de las actividades sanas, sin esperar nada a cambio, no esperes reconocimiento de nada, solo has lo que tienes que hacer.

El servicio en excelencia inicia con oracion, cuanto oras al dia, y para que oras, por tus necesidades o por las de los demas, ayunas y por que lo haces por recibir un milagro o revelacion o porque otros lo reciban.

El siguiente paso es compartes de los beneficios que Dios te da.
Ofrendas no solo en la iglesia o en el capitulo, celula, comunidad o en el lugar donde te congregas, si no tambien ofrendas tiempo a tu familia, amigos, vecinos etc. y sobre todo ofrendas de las cosas que nuestro buen Dios te da.

Cuanto tiempo dedicas a edificar tu casa, y a tus familiares y amigos, con tu buen testimonio de entrega a Dios y sus preceptos y estatutos.

Cuanto tiempo inviertes en conocer primero los planes de Dios, y luego cual es tu rol, o ocupacion o actividad que te corresponde hacer.

Hoy por Hoy, muchos cristianos no saben en realidad aque han venido ha este mundo, saben que son de bendicion a otras personas y actividades, pero no conocen la mecanica que les corresponde seguir, sus dones ni siquiera los han descubierto, con las frases Dios me los mostrara a su tiempo.

En el libro de la vida dice, anelen los dones y los mejores y ademas añade que no es pecado añorarlos y desearlos sino al contrario bueno es dice el apostol Pablo.

El servir con excelencia es poner en practica los dones de Dios que llevamos dentro donde el nos lo indique.

Servir con excelencia, no es mas que hacer la voluntad de Dios que nos corresponde hacer segun el Espiritu lo indique y donde lo pida, esto es un paso de fe muy grande ya que en la actualidad casi ninguno lo a podido lograr, ya que su relacion con Dios es limitada, y mas cada dia por los afanes diarios del trabajo o del diario vivir.

En Guatemala simplemente decimos, aquel que no se instruye, no sirbe para enseñar, y el lider que no se sienta a aprender no sirve para enseñar, y aun mas el lider que no enseña con el ejemplo es como ese timbalo de la palabra que solo resuena y no anuncia nada.

Hoy te invito a que hagas la parte mas importante por la cual fuimos llamados a ser nuevas criaturas, simplemente invita lleva segun tu forma de ser, un amigo a un evento, iglesia, comunidad, celula, llamala como tu quieras pero invita a alguien a conocer a Jesus.

El servicio con excelencia no es fabricar el mejor mensaje biblico, ni el mejor taller de liderazgo, ni estructurar lo mejor de mi testimonio, mucho menos realizar los mejores congresos o talleres de capacitacion, sino llevar a una persona ante Jesus, y entonces podras ver como las bendiciones anhelos y sueños de tu vida empiezan a tener forma y ser de bendicion.

Si tu necesitas un milagro en este dia o en este momento es la mejor oportunidad, de ralizar el mejor canje del mundo con Jesus.

Dale un anticipo de almas por tu proyecto, o por tu necesidad o solucion a tu problemas y veras como el responde de inmediato.

Te deseo bendiciones y que puedas ser de los servidores en excelencia para Jesus.

Puedes escribirme para compartir contigo, un sinfin de temas de capasitacion para ser mas efectivo en tu servicio.

El grupo de capasitacion por medio de audio y video Guatemala, esta con todo el amor de poder compartir contigo las experiencias que Jesus nos ha permitido vivir.

E-mail. hacialacima777@hotmail.com
hacialacima777@hotmail.es
hacialacima777@yahoo.com
Hacialacima777@yahoo.es
Hacialacima777@gmail.com

BENDICIIONES
Publicado por Hacia la cima / Byron Cano el 07/24 a las 02:32 PM
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Viernes, Junio 06, 2008

La Milla Extra

Lo ordinario y lo extra ordinario.
Oisteis que fue dicho; Ojo por Ojo y diente por diente. Pero yo os digo: No resistais al que es malo, antes, a cualquiera que te hiriera en la mejia derecha vuelvete tambien la otra, y al que quiera ponerte en pleito y quitarte la tunica dejale tambien la capa, y cualquiera que te obligue a llevar carga por una milla, ve con el dos. Al que te pida dale, y al que quiera tomar de ti prestado, no se rehuses. (Mateo:5:38-42)

Jesus vino a poner un nuevo estandar en la manera de relacionarnos con otros. Dijo que no resistieramos al malo, que dieramos la otra mejia cuando nos hirieran que entregaramos la capa al que nos la pidiera la tunica.

Pero tambien nos enseño un nuevo estandar en nuestra actitud hacia el trabajo: que deberiamos caminar la milla extra.

La milla extra es hacer todo aquello que se espera de mi con excelencia y despues de cumplirlo a cabalidad, hacer lo que no se me pidio.

Es hacer lo que se espera de mi y un extra mas. La diferencia entre alguien ordinario y otro extraordinario es un extra, que algunos estan dispuestos a dar para no ser ordinarios.

Un buen lider es aquel que inspira a otros a caminar la milla extra, pero no la exige. Da el ejemplo caminandola el mismo.
Imponiendo o Manipulando, solo se logra que caminen una milla y probablemente con mal modo.El extra se da como resultado de la conviccion y compromiso a la obra que realizamos, es el resultado de una buena actitud de corazon.

El hecho que tu camines la milla extra, no te da el derecho de exigir o condenar a quien no lo haga. Camina e inspira con tu ejemplo de servicio a otros para que deseen hacerlo.

Todos tenemos obligaciones o responsabilidades que cumplir en la casa, el trabajo la iglesia, fihnec, pero en cada una podemos dar algo mas.

EL EXTRA EN LA VISION.

El apostol Pablo dijo a los corintios. He aqui por tercera vez estoy preparado para ir a vosotros. y o os sere gravoso, porque no busco lo vuestro, sino a vosotros, pues no deben atesorar los hijos para los padres, sino los padres para los hijos. y yo con el mayor placer gastare, y aun yo mismo me gastare del todo por amor de vuestra alma, aunque amandoos mas, sea amado menos. 2da de corintios 12:14.

Pablo tenia derecho como apostol que era de ser alimentado y obtener salario por presentar el evangelio, y aunque los corintios no cumplian con este mandato, no se nego a evengelizarlos. Por el contrario, dio lo que era de el mismo y dijo que aun daria su propia vida con tal de presentarles el evangelio.

Y aun asi el reconocia que esto podia producir que los corintios lo amaran menos, En otra ocasion dijo que se daria toso con tal de ganar a unos cuantos.

El nos dio un ejemplo de dar la milla extra, hoy te pregunta Dios atraves de este mensaje, has dado la milla extra.

Hoy posiblemente estes acomodado en tu capitulo o iglesia, y las personas a tu alrededor estan muriendo en sus delitos y pecados, por que solo los visitastes unas cuantas veces, hoy te animo a que logres llegar a obtener esa alma para Cristo, con la misma fe y convicsion de Pablo, aun me amen menos, y tenga que dar mi vida con tal que esa persona o familia conozcan del evangelio.

Hoy es un buen dia para poder llevar personas a tu capitulo, o iglesia no importa cuanto tengas que invertir o gastar para lograrlo, tu fe y amor a Dios tienen que ser mas fuertes que el sentimiento humano de dejar al tiempo esas decisiones.

Atrevete a ser diferente.

Te exorta tu amigo.
Byron Cano
hacialacima777@hotmail.com
@hotmail.es
@gmail.com
@yahoo.es

Que Dios te bendiga y haga de tus deseos una realidad y de tus circuntancia un milagro donde solo se pueda gloriar el nombre de Jesucristo.
Publicado por Hacia la cima / Byron Cano el 06/06 a las 11:54 AM
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Viernes, Mayo 23, 2008

La Gran Comision de Fihnec

Nunca olvidemos que la gran comision de los hombres de negocios es evangelizar atraves de su testimonio de cambio de vida.

No predicas ni sermones ni omilias y algun otro medio utilizado por las iglesias.

Simplemente las experiencias que el hombre mismo a tenido al encontrarse con Jesus, y como es su vida hoy llena del poder de Dios en sus vidas.

Un hombre de Fihnec, tiene que estar nacido de nuevo, lleno del Espiritu Santo, congregado en su iglesia, cualquier iglesia que sea Cristo Centrica esa es la mejor.

Nuevamente recuerda que tu fuistes alcanzado por Jesus atraves de la Vision de alcanzar a otros hombres para Jesucristo, no para que tu vida este de evento en evento solo contando la relacion que tienes con Dios, sino tienes el amor de llevar personas por vez primera para que le conoscan, no me mal entiendas tu testimonio es el que ayudara si pero a los que estan cerca de ti, empezando con tu familia y amigos.

Si tu no heres capas de trasmitir el amor de Jesus a los tuyos solo estas jugango a ser miembro fihnec, pero muy lejos del proposito por el cual Dios te alcanzo.

Hoy es un buen dia para empezar a retomar el compromiso de ser unos ayudadores de Jesus.

Ora mucho sobre tus desiciones.

Byron G. Cano
hacialacima777@hotmail.com
hacialacima777@gmail.com
Publicado por Hacia la cima / Byron Cano el 05/23 a las 05:19 PM
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Un Momento de Desmayo.

Los miembros de fihnec. no importando cuanto tiempo tenganmos de pertenecer y de haber entregado la vida a Jesus, llega el momento de desmayo que Dios permite para que puedas tener consiencia del dominio de tus sentimientos y deseos de tu corazon.

No hace mucho una persona que siempre a recibido consejo de Dios a travez de mi persona me acuso de algo que en realidad nunca he hecho, ni cuando no habia entregado mi vida a Jesus. Menos lo realizaria ahora.

Pero definitivamente me encontraba en ese momento de debilidad en esa area de mi vida, que empece a pensar cosas malas y desear tambien otras no muy buenas para con esta persona.

Dias despues Dios me mostro que no debo de tener este tipo de sentimientos,ya que el es mi abogado y mi juez, y mi trabajo es bendecir ha esta persona y perdonarle ya que ella no tiene la culpa de tener pensamiento sucios en su vida.

Y al mismo tiempo uno se da cuenta que sin querer hacer daño lo ocasionamos de maneras distintas, en mi caso con un gran amigo que asi lo considero y por mi culpa esta quedando mal, como fiador, y definitivamente fue por no pedir la guianza y la ayuda de Dios para iniciar un negocio, o una ayuda a terceros o simplemente por hacer una buena obra, hoy entiendo las palabra sabias de la Biblia, aquel que no ha realizado un presupuesto para iniciar una obra posiblemente no sepa si terminara o no la misma, no importa cual sea el motivo amigo, hoy te recomiendo que analises bien tus actos y desarrollos de trabajo y sobre todo piensa mas en la amistad que puedes perder si inicias un proyecto que lo que puedas llegar a ganar-.

No dejes que el desmayo te llegue a dominar mas que la amistad y la voluntad de Dios.

Has lo correcto antes de iniciar algo, ya que despues siempre dejaras un mal sabor de esa relacion, y sobre todo lo mas triste es el distanciamiento de un amigo que pudo haber sido un buen bastion o ayuda en el resto del caminar de tu vida y servicio a Dios.

Definitivamente si te arrepientes y pides perdon Dios te perdonara y restaurara tu relacion e intimidad con el, pero el pendamiento de tu amigo siempre estara tratando de cuidarse se volver a tener una experiencia como la anterior.

Amigos y compañeros fraternos, hagamos de nuestra relacion con Dios una experiencia de confianza y de creerle a el solamente, que el puede cambiar nuestras circunstancias para no perder ni henemistarnos con los amigos.

No desmayes el esta cerca y sabra cuando darte el regalo mas grande del mundo como lo es el milagro que hoy estas esperando.

alejate de donde te encuentres y has la oracion que tu quieras hacer para con Dios y que te de fuerzas para no desmayar o tomar desiciones aparentemente buenas que dañaran la amistad que tenemos con los que nos rodean.

Dios hable a tu corazon este dia.
Publicado por Hacia la cima / Byron Cano el 05/23 a las 01:44 PM
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Miírcoles, Mayo 14, 2008

matrimonios

Bueno, mi nombre es wilberth rojas pertenesco a este precioso movimiento, ya hace varios años, lo que les quiero contar es algo muy duro,

en mi vida he sufrido mucho, en toda mi juventud sufri anduve en malos pasos mal estudiante, mal hijo, metido en drogas, con un problema de alcohol incotrolable siempre encabe, me case con la que actualmente es mi esposa, por problemas en mi trabajo me quede sin empleo, y por razones de la vida mi esposa tiene que irse del pais, porque ella tiene ciudadania canadiense, se va con la esperanza de que nuestras vidas cambiaran y fueran mejores, pero yo me quedo en nicaragua y sigo haciendo las mismas cosas, a pesar que ya conocia de dios, sigo en desobediencia al termino de casi dos años que mi esposa se va del pais, a mi me aprueban mi recidencia y me dirijo al pais donde actualmente vivo, pero antes de yo estar aqui, mi esposa y yo ya no nos comunicabamos por telefono como lo haciamos antes, solo era discuciones y malos tratos por telefono, pero al llegar yo al pais, me ecuentro en una situacion que mi familia esta desbaratada, por las cosas que yo andaba haciendo mis hijas las veo abandonadas, sin amor de parte de su madre, ella no quiere saber nada de mi y no quiere estar mas conmigo y me deja abandonado, la mama de ella me habia estado ayudando y me siguio ayudando y ella fue la que pago el pasaje mio para aca, bueno a pocos dias que estoy aqui me doy cuenta que nuestro matrimonio esta desbaratado, dios me ha estado ayudando porque yo prometi entregarle todos mis problemas y mi corazon ha venido siendo sanado, a los dos dias de estar aqui consigo trabajo, el cual todavia conservo, empiezo a darle amor a mis hijas despues de mucho tiempo de no verlas y una que no conocia ya que nacio aqui, le estoy pidiendo a dios que reuna mi hogar y que seamos testimonio, para usarlo y que otros matrimonios que estan como el mismo problema puedan salvarse, yo tengo la fe en dios que mi matrimonio se va a restaurar y les pido a todos los fraternos que oren por mi, para que salga vencedor de esta gerra espiritual y le entrego a dios todos mis problemas para que sea el resolviendolos y que sea para su honra y su gloria.
Publicado por Wilberth Rojas el 05/14 a las 10:10 PM
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Jueves, Mayo 08, 2008

TESTIMONIO DEL NICARAGUENSE DAVID GAITAN FUENTES

Nací hace 47 años en Managua, Nicaragua, a orillas del Lago Xolotlán, en un hogar donde nunca faltó nada. Tuve la dicha de tener unos padres preciosos, abnegados y soy el tercero de seis hermanos. Sin embargo, permítanme contarles que cuando comencé a tener uso de razón, empecé a observar que mi padre sólo furioso vivía, parecía que algo lo atormentaba desde sus años mozos, y ese ambiente en el que comencé a crecer provocó en mí muchos miedos, temores y mucha inseguridad en mí mismo. Estos miedos que yo sentía llegaron a tal extremo que cuando yo estaba en clases y no entendía lo que el profesor explicaba, yo no levantaba la mano para preguntar, pues temía que el profesor me regañara o que mis compañeros de clases se burlaran de mí. Mi padre también me obligaba a que sólo sacara 10 en conducta y no admitía quejas mías de ninguna índole de parte de ningún profesor. También mi papá cuando llegaba tomado de licor llegaba a castigar duramente a mis dos hermanos mayores, y era tanta la crueldad con que los castigaba que a mí me hacía llorar y le tenía miedo. El tiempo transcurrió y llegué a aprobar la educación primaria acarreando todos estos miedos, siendo un niño muy introvertido. Asimismo cursé mi secundaria hasta lograr bachillerarme y llegar a la universidad. Ya cursando la carrera de Ingeniería Civil a la edad de 20 años, mi padre por medio de un amigo me consiguió mi primer empleo, y es así que entro a laborar como ayudante de ingeniería y llego a una oficina donde sólo borrachos habían. Lo primero que me dijeron estas personas fue que el primer salario que yo devengara era “bebible”… ¿Cómo es eso?- pregunté yo inocentemente. Ellos me contestaron que el día de pago yo tenía que invitarlos a un restaurante porque si no lo hacía yo no pasaría la prueba. Muy obedientemente yo, el día de pago los estaba invitando a un restaurante, tal a como me amenazaron, y ese día probé mi primera cerveza, pero lo terrible de todo esto fue que me quedó gustando. Y fue así que comencé una carrera alcohólica que duró 24 años. Empecé a darme cuenta que no podía ingerir licor porque cada vez que lo hacía me convertía en un salvaje, en una bestia, en un ser despreciable, en un vulgar de primera. Empecé a irrespetar a mis padres, a no ser el hijo que ellos desearon tener, empecé a ser la vergüenza de mis hermanos, a ser la oveja negra de mi familia, pues empecé a beber los fines de semana primero, y posteriormente lo hacía todos los días. Y la situación en mi casa se tornó cada vez más desesperante, pues llegaba a hacer bochinches, escándalos, irrespetaba a los vecinos y yo era un desastre. A la par del alcoholismo agarré el vicio del tabaquismo y me volví también un fumador empedernido. Cuando ya tenía 4 años de estar con este alcoholismo, un día mi madre ya desesperada por el ambiente infernal que se vivía en mi casa por mi alcoholismo, me enfrentó y me increpó diciéndome que buscara cómo formalizar mi vida, que buscara yo como casarme, pues ya no me aguantaban. Recuerdo que le contesté a mi madre que yo no estaba loco y que por favor no me volviera a mencionar eso porque yo me sentía que estaba viviendo la gran vida y que no pensaba en casarme, y esto se lo dije de una forma vulgar e irrespetuosa. Fíjense que a los pocos meses que mi madre me dijera eso, en ese mismo año, apareció en escena la que hoy es mi esposa: una muchacha de 20 años de edad que venía del interior del país a la capital a seguir sus estudios superiores, a buscar un futuro mejor para ella y su familia. Ella llegó a laborar a la misma institución donde yo trabajaba, y yo al verla, me enamoré tanto de ella que busqué la manera de cómo conquistarla; empecé yo a cortejarla y a demostrarle algo que yo no era. Fíjense que ella al fijarse en mí, lo primero que me preguntó fue que si yo bebía guaro. Claro que se lo negué y cuando estuvimos de novios por espacio de 11 meses, ella se lo creyó, y fue así que transcurrido todo este tiempo, nos casamos. Al casarnos, ella no se imaginaba el calvario al cual estaba entrando, pues yo, antes del mes de habernos casado empecé a sacar las uñas, empecé a demostrarle quien era yo: un verdadero alcohólico; y esta muchacha se llevó la peor decepción de su vida, pues ella venía buscando algo bueno, algo mejor, y ya ven con lo que se fue a encontrar. Posteriormente, nace mi hija mayor Luisa Marcela, quien tiene en la actualidad 21 años, y cuando ella nació, empezó a crecer viendo a su padre cómo llegaba todos los días borracho haciendo escándalos, bochinches, gritándole a su madre, a ella misma, pateando lo que encontrara a su paso, quebrando todo, y esta niña llegó a tenerme miedo, pues cada vez que yo llegaba bien bolo, picado, embriagado, ella se escondía debajo de la cama, esta niña temblaba, vivía en un ambiente infernal. Y yo no medía las graves consecuencias que estaba ocasionándoles a mi esposa y a mi hija con mi mal proceder por el alcoholismo, pues yo notaba que en mi trabajo a mí nunca me llamaban la atención por llegar con aliento alcohólico, de goma o resaca, más bien notaba que en la medida que iba yo avanzando académicamente, me aumentaban mi salario y me promovían de puesto, entonces yo creía que estaba llevando una vida normal. Fíjense que producto de este alcoholismo pasé alquilando casa por espacio de 15 años, jamás me preocupé por comprarles un techo digno a mi esposa y a mis hijas. También me metí a problemas financieros, pues adquirí dos tarjetas de crédito; y ojalá éstas hubieran sido para proveer a mi casa, eran sólo para andar bebiendo guaro, despilfarrando el dinero que no era mío en francachelas, bacanales, pues ya borracho me agarraba por andar invitando a gente que ni siquiera conocía… ¡me convertí en un ladrón de mi esposa y de mis hijas, pues les robé el sustento al que ellas tenían derecho! Llegué a tener problemas de salud, pues como ya no podía pagar las tarjetas de crédito porque estaban topadas hasta el límite, y además que fiaba en las pulperías guaro para seguir bebiendo, esto provocó que padeciera de insomnio e ingiriera pastillas para poder dormir: diazepán, ansiolíticos, calmantes, etc. Ya desesperado por tantas deudas, un día de tantos intenté lanzarme de la ventana del segundo piso de una de las casas que alquilaba. Bueno, así estaba mi vida, y se me presentó la oportunidad de salir de estos problemas… ¿Cómo? Una mañana llegó un ingeniero a proponerme que le hiciera un trabajo: un diseño vial, pues, ésta es mi especialidad. El me pagó como tres veces el salario que yo devengaba en ese momento, pero como siempre, dinero que agarraba, dinero que me lo cruzaba por la garganta en licor. No obstante, al mes siguiente, el mismo ingeniero llegó a mi oficina y esta vez me propuso que renunciara a mi trabajo para que me fuera a trabajar con él a otra institución, en la cual ganaría un salario siete veces mayor que el que devengaba en ese momento y que llegaría a ocupar un puesto en el cual sería jefe de una oficina. Después de pensarla como por espacio de 15 días, y por los miedos que yo acarreé todo el tiempo de mi vida, a mí me costó tomar una decisión rápida y temía que ese ingeniero me estuviera tomando el pelo. Además, el alcoholismo me tenía con el cerebro obtuso, pues yo creía que porque tenía hasta este momento de laborar 13 años ininterrumpidamente, yo no podría tener la capacidad de poder trabajar en otro lado y que allí permanecería hasta que yo muriera. Efectivamente, pasé a laborar para esa institución por espacio de 8 años, y llegué a ocupar un puesto en donde era yo el que revisaba y aprobaba los proyectos viales, y es así que mi alcoholismo creció como una bola de nieve, pues los interesados en dichos proyectos para conseguir algún favor o ayuda de mi parte, ellos me invitaban a diario a restaurantes, bares para beber licor desmedidamente. Las deudas también crecieron de una forma exorbitante, pues ya en este período ya no eran dos tarjetas de crédito las que yo tenía sino que eran cinco, y como siempre, no proveía con ellas nada para la casa y sólo eran para andar bebiendo más guaro y haciendo cosas indebidas y pecaminosas. En este período nace mi segunda hija Marjorie Guadalupe, quien tiene en la actualidad 14 años, y se une al grupo de las personas que sufrieron por mi alcoholismo. Y yo me iba convirtiendo en un ser más prepotente, era más vulgar, era un gran soberbio, orgulloso, vanidoso y cada vez era más insoportable la situación en mi casa porque yo llegaba haciendo más escándalos, ofendía al vecindario, había convertido mi casa en un infierno. Ya en este período llegué a deberle a la persona que me alquilaba la casa un año de renta, es decir, la cantidad que arañaba los dos mil dólares, y lo peor del caso era que esta persona laboraba en la misma institución en donde era yo funcionario, entonces esta persona me cobraba todos los días no importando donde yo estuviera o con quien yo me encontrara… ¡era una situación desesperante la que yo estaba viviendo, ya no se diga mi familia! Así estaba mi vida cuando una mañana, un ingeniero que ya falleció, me llamó a su despacho para decirme que un grupo de consultores japoneses vendría a Nicaragua a hacer un estudio y que se escogería a un ingeniero vial que trabajaría con ellos. Yo le dije a esta persona que escogiera al que quisiera, pues yo en ese momento pensaba nada más en cómo resolver el problema financiero que estaba atravesando y ya pendía sobre mí la amenaza de desalojo de parte de la persona que me alquilaba la casa. Fíjense que yo fui el escogido, y es así que paso a trabajar con estos japoneses a otra oficina. Pero ya estando en ese lugar, yo no sentía paz, sosiego, pues estaba tan atribulado con tantas deudas que ya no hallaba qué hacer, ya no aguantaba a los cobradores que llegaban a buscarme en unas motos bulliciosas, me escondía para que no me encontraran… era terrible aquella situación que no se la deseo a nadie. Así estaba mi situación, cuando una tarde hice una oración por escrito en una computadora que yo tenía asignada sobre mi escritorio, y fíjense que a los tres días de haber hecho aquella oración, me mandó a llamar el jefe de la misión japonesa a su despacho para decirme que yo iba para Japón a realizar un posgrado. Sinceramente señores, a mí no me dio frío ni calor esa noticia porque yo lo que deseaba en ese momento era que el japonés me dijera que me estaba entregando un fajo de dólares para que fuera a pagar lo que debía, pero dije yo en mis adentros: ¿Y qué gano yo con este viaje? Fíjense que afortunadamente ellos me enviaron a Japón, y era la primera vez que yo salía de mi país; y hoy entiendo que había un propósito con ese viaje, pues con los viáticos que me dieron pude pagarle a la persona que me alquilaba la casa y que me había amenazado con el desalojo, pagué las tarjetas de crédito, los lugares donde fiaba el guaro, y como siempre, las sobras eran para mi esposa y mis hijas, siempre las dejé en último lugar. Estando en Japón, en vez de tomar una actitud de agradecimiento, una actitud de escarmiento, por haber salido de los problemas hacía unos días antes, allá seguí bebiendo guaro, tal como si no hubiera pasado nada, así era yo de irresponsable y de yoquepierdista. A mi regreso a mi país, inmediatamente en mi trabajo me ascendieron de puesto, me incrementaron mi salario, me asignaron vehículo, celular, viajé a otros países como México, Estados Unidos, Canadá, me concedieron muchas prerrogativas, en síntesis, me dieron a probar las mieles del poder, y eso provocó que mi ego creciera más, me volví más soberbio, más orgulloso, más arrogante, y en mi casa era más prepotente, más vulgar, yo me consideraba la octava maravilla y la divina garza, el ambiente en mi casa era más desesperante, mis hijas ya no me veían del todo porque yo les decía que andaba trabajando, que estaba en reuniones… ¡mentiras, bebiendo y despilfarrando el dinero es que estaba! Hoy entiendo y reconozco que a mi esposa y a mis hijas les robé el tiempo de calidad que ellas se merecían, no les di amor que ellas necesitaban. Estando viviendo esta situación, llegó el momento en que hubo un cambio de autoridades en la institución donde yo trabajaba, y estas personas llevaron a su personal de confianza lo que provocó que comenzaran a despedir a los trabajadores, y fue así que yo puse la renuncia a mi cargo con prepotencia, vanidad y orgullo porque yo decía que yo no iba a permitir que nadie me pusiera las manos encima, y además que yo poseía un currículum que no cualquiera lo tenía, y me jactaba que había estudiado en Japón y que había viajado a otros países. También expresé con mucha soberbia, que yo poniendo mi renuncia, al día siguiente encontraría un empleo donde a mí se me antojara. Miren señores, a partir de ese día, a mí se me cerraron las puertas, pues empecé a buscar empleo y no pude encontrarlo por espacio de 3 años. Y es así que en este período, ya sin dinero, mi alcoholismo llegó a unos niveles degradantes, como ya no podía comprarme aquel guaro fino que yo bebía, entonces empecé a beber guaro del más barato: guarón, lija, cususa (nombres de aguardientes que se mencionan en mi país), y ya no bebía por gusto sino que bebía guaro por desesperación, pues llegué al extremo de no tener ni para el pasaje de un bus. Y es así también, que ya desesperado al llegar a la casa y encontrarme con sólo problemas, llegué al extremo de agredir físicamente a mi esposa y a mis hijas. Cada vez que mis hijas me pedían algo de comer, yo las agredía; cada vez que mi esposa me decía que hacía falta algo, yo la golpeaba… ¡era desesperante esta situación! Yo lo que hacía era ocultarme en el alcohol para no enfrentar la realidad. A estas alturas mis hijas y mi esposa me corrieron de la casa, ellas no soportaban verme, en ellas habían grandes resentimientos, odios en sus corazones, pero cómo no iban a haberlos si yo fui un salvaje, un verdugo con ellas. Así estaba mi vida sin deseos de seguir viviendo porque yo me consideraba una basura, una lacra, un inepto, cuando una mañana llegó una mujer a invitarme a un desayuno, a que visitara un capítulo de la FRATERNIDAD INTERNACIONAL DE HOMBRES DE NEGOCIOS DEL EVANGELIO COMPLETO; ese día entré a ese restaurante y yo no salí igual de ese lugar porque algo precioso me sucedió esa mañana que es lo que quiero compartirles: Ese día me presentaron a un amigo fiel, que hoy gobierna mi vida, y Él es: JESUS DE NAZARET. Esa mañana yo repetí una oración, y para honra y gloria de mi Cristo Jesús, hoy tengo 4 años y medio de no consumir lo que es una gota de alcohol, de no fumarme un cigarrillo, de haber sido sanado de la diabetes para honra y gloria de Su Santo Nombre, de tener un hogar restaurado completamente por este amigo fiel que es JESUS DE NAZARET, de tener un negocio propio donde Él es mi jefe principal. Hoy tenemos una casa propia en donde se mueve el Espíritu Santo de Dios. Hoy en mi casa ya no se respira ese ambiente de violencia familiar, hoy lo que se respira es paz, gozo, alegría, amor que sólo Cristo Jesús nos ha podido dar. Hoy mi esposa, mis hijas y yo le servimos a Cristo Jesús en los capítulos de la FRATERNIDAD INTERNACIONAL DE HOMBRES DE NEGOCIOS DEL EVANGELIO COMPLETO porque estamos eternamente agradecidos por lo que Él ha hecho en nuestras vidas y puede obrar en la tuya a partir de hoy si te dispones a aceptarlo como el Señor de tu vida. Finalmente, sólo quiero pedirte que repitas conmigo esta pequeña oración, allí frente a tu computadora, que fue la que permitió que Cristo Jesús entrara a mi vida: “Padre Celestial, te pido perdón por todos mis pecados. Hoy reconozco y acepto a tu Hijo Jesucristo como mi Único Señor, mi Único Salvador y mi Único Redentor de mi vida y creo firmemente que Él murió por mí en la Cruz del Calvario y que al tercer día lo resucitaste de entre los muertos. Te pido que hagas de mí la persona que tú quieres que yo sea. Todo esto te lo pido en el Nombre de Jesús. Amén y Amén.”
¡Muchas gracias!
DAVID GAITAN FUENTES
Managua, Nicaragua
Publicado por Ing. DAVID GAITAN FUENTES el 05/08 a las 09:58 AM
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Lunes, Abril 28, 2008

DEL NARCOTRAFICO A LOS PIES DE JESUS

TESTIMONIO
6 De Septiembre 1983
Primera Parte

ENGEL ARIZA, EX –CONVICTO EN LOS EE UU – HOY MINISTRO DE CRISTO


Es un privilegio poder testificar acerca de la bondad de nuestro Señor Jesús Cristo, y de Su misericordia para los que anduvimos en tinieblas.

Todo comenzó aquella mañana del 6 de septiembre de 1983. Cinco años antes de esta fecha tomé la decisión de cambiar el rumbo de mi vida ingresando a negocios de tráfico de droga. Tenía algunas ventajas que para ese entonces me facilitaron un rápido ingreso al negocio, pues hablaba fluidamente el idioma Inglés, tenía una buena educación y po-seía excelentes relaciones públicas.

Pude conocer hombres que en el transcurrir de los días delictivos obtuvieron fama en el mundo criminal, pero la mayoría de ellos fueron asesinados, otros están aún purgando condena, y unos pocos se reti-raron millonarios.

Regreso a aquella mañana del 6 de septiembre. Era la última ope--ración que decidimos efectuar. En ella pusimos todo nuestro empeño y operacionalmente fue un éxito. La heroína introducida en los Estados Unidos no pudimos mercadearla tan pronto como llegó pues nuestro comprador en Chicago - a través de nuestro contacto en Puerto Rico - tuvo problemas de arrestos federales en su grupo.

Uno de nuestros socios, el piloto que había volado desde Colombia a los Estados Unidos con la heroína camuflada en las alas de nuestro equipo Cesna se ofreció a ayudarnos en la venta, en lo cual estuvimos de acuerdo. Estábamos optimistas porque durante una semana estuvo negociando telefónicamente con el supuesto comprador que vivía en Georgia. Aquella mañana del 6 de septiembre sería nuestro día grande.

Bobby Jenkins, nuestro socio y piloto me llamó alrededor de las nueve de la mañana pidiéndome que estuviera con él al hacer la venta. Me negué a ello, pues en nuestro código de trabajo nunca negociá-bamos con alguien a quien no conociéramos ampliamente, lo cual en lo personal me libró siempre de muchos problemas. Obviamente, él tenía temor porque la transacción era de un millón y medio de dólares. Dos personas que trabajaban para mí me insistieron que fuese a respaldar a mi piloto en esa transacción, y yo acepté hacerlo.

Después que el piloto hizo algunas llamadas alrededor de las diez y media de la mañana desde su casa a los compradores, nos dirigimos al restaurante del Hotel Howard Jonson en Fort Lauderdale para arreglar los movimientos de entrega.

Llegamos al restaurante y nuestro piloto continuó con el trato. Quince minutos después las personas que estaban allí fingiendo ser clientes se levantaron empuñando sus armas, nos rodearon y declararon que estábamos arrestados.

Es difícil explicar cómo corren las emociones en esos momentos. Los fuertes y nerviosos gritos llenos de insultos de la policía son las tác-ticas de intimidación que usan cuando hacen sus arrestos. Se formó el gran alboroto en el hotel.

Fui arrestado a las once y media de la mañana bajo cargos de conspiración, tráfico y distribución de heroína. Mis brazos fueron espo-sados fuertemente a mis espaldas y fui sometido a un largo interro-gatorio. Después de mas de diez horas de investigación me condujeron a un Centro Correccional de Máxima Seguridad. Eran casi las 12 de la noche de ese 6 de septiembre. La guardia del Correccional después de tomar huellas y recibir bajo custodia mis pertenencias personales me entregaron entonces el uniforme de reo y después de ponérmelo, me guiaron a través de unos pasillos a la celda que me fue asignada. Aún recuerdo que era la 4B, en la Sección 6, y habían 8 celdas en total.

A la mañana siguiente me llevaron a la Corte Federal.

Después que la Juez escuchó los cargos de acusación de parte de la Fiscalía me fijó una fianza de un millón de dólares que por supuesto, yo no tenía. Después de esta audiencia me regresaron al Correccional y me prometieron que para mi próxima audiencia me asignarían un Defensor Público.

Meditando en ese momento en mi delito, yo sabía claramente que no existía ninguna posibilidad de recobrar nunca mi libertad puesto que mi ofensa federal por tráfico de heroína era algo grave en los Estados Unidos. Esa mañana, en la Corte, aún sabiendo el problema en que me encontraba me sentía tranquilo en mi espíritu. Usted puede preguntarse lo siguiente: ¿cómo puede un hombre frente a circunstancias tan adver-sas mantenerse tranquilo? ¿Cómo puede un hombre estar sosegado en semejantes circunstancias?

Déjeme compartir con usted la razón de mi sosiego. Después de la medianoche del día que fui arrestado ese 6 de septiembre y haber pasado por todos los procesos normales de ingreso a la prisión uno de los carceleros me condujo a la celda que me asignaron. Era como la una de la madrugada cuando la reja de mi celda se cerró detrás de mí. Nunca podré olvidar el ruido fuerte y seco de esa reja. Creo que todo hombre que ha pasado por una experiencia carcelaria conoce perfectamente esa clase de ruido.

Minutos después de haberse alejado el guardia comencé a caminar por la estrecha celda donde solo había una dura cama de hierro y un inodoro blanco. Sobre la cama, una sábana doblada en lugar de almo-hada. Había una pequeña claraboya por donde penetraba el escaso res-plandor de un farol externo.

Pasaron como quince minutos. Luego, a mi celda, entró un destello de luz que desapareció rápidamente.

Sé que fue algo sobrenatural. Mis piernas se debilitaron al instante. Caí de rodillas. No pude evitarlo. Alcé instintivamente mis manos y lágri-mas comenzaron a caer sobre mi rostro. Lloraba como un niño.

No lloraba por temor a lo que me esperaba. Yo estaba preparado como cualquier narcotraficante a enfrentarme a la ley el día que fuera arrestado. Lo que sí sabia era que algo interno estaba ocurriendo dentro de mí y yo no podía controlarlo.

En esta maravillosa experiencia que me estaba aconteciendo co-mencé a hablar con El, con el Dios que solo de oídas conocía.

Después de esta experiencia sobrenatural me puse de píe. Busqué mi cama y me senté. Había sido un día de mucha tensión. Estaba can-sado. Hambriento.

Entonces decidí acostarme.

Al poner mi cabeza sobre la sábana que estaba allí doblada algo me golpeó.

Levanté inmediatamente la sábana y debajo de ella estaba una Biblia. Cuando la vi me alegré inmensamente. La tomé en mis manos y me puse nuevamente de píe acercándome a la escasa luz que penetraba en mi celda.

Abrí desesperadamente esa Biblia y al abrirla Dios me llevó al Salmo 27 donde leí:

"JEHOVÁ ES MI LUZ Y MI SALVACIÓN; ¿DE QUIÉN TEMERÉ? JEHOVÁ ES LA FORTALEZA DE MI VIDA; ¿DE QUIÉN HE DE ATEMORIZARME? CUANDO SE JUNTARON CONTRA MÍ LOS MALIGNOS, MIS ANGUSTIADORES Y MIS ENEMIGOS, PARA COMER MI CARNE, ELLOS TROPEZARON Y CAYERON".

Leí hasta el alba y luego el sueño me venció.

Pero después de acostarme, tuve una visión de sueños de esta manera:

"Caminaba por un valle hermoso iluminado por una luz que no era la del sol. Iba cabizbajo y triste. De pronto vi. los pies de alguien y me detuve, alcé mi rostro y entonces lo vi. Era un hombre de aspecto dulce y amable. Me preguntó: ¿Adónde vas? Le respondí: No sé. Entonces, extendiendo su mano, me entregó una pala y me dijo: Cava! Entonces comencé a cavar y al hacerlo encontré enterrado allí unos pergaminos. Los tomé en mi mano y le dije a El: Son unos pergaminos. Y El me dijo: Sí, son pergaminos, tienes que cavar diez hoyos y en cada uno encontrarás un rollo de pergaminos. Me puse inmediatamente de pie y me quedé mirándolo. Su rostro era peculiar, sus ojos miraban como ningún hombre mira, y su leve sonrisa era grandemente bondadosa. Se dio la vuelta y comenzó a alejarse de mí. Mientras se alejaba yo quería correr tras El. Luego, vi que se detuvo. Se volteó y me miró. vi su sonrisa y había tanto amor en El cuando sonrió. Y luego, desapareció."

Solo quiero glorificar el nombre de nuestro Dios, mostrando la ma-nera en que El vindicó el Salmo 27: Joseph Price, el sargento federal que había dirigido mi arresto fue arrestado quince días después bajo los mismos cargos que la Corte Federal de los Estados Unidos tenía contra mi. Dios, en forma inexplicable, había preparado a este hombre para to-mar mi lugar.

El era el testigo principal de la Fiscalía, y el gobierno no lo pudo usar en mi contra debido a que este agente había perdido todo privilegio y credibilidad federal.

A los cinco meses de mi arresto, la Corte Federal después de una serie de arreglos con mi abogado tuvo que darme mi libertad condicio-nal y anular la fianza de un millón de dólares.

SEGUNDA PARTE

En la primera parte de mi testimonio terminé diciendo que a los cinco meses después de mi arresto la Corte me otorgó libertad condi-cional. La fianza de un millón de dólares que me habían puesto se redujo a la firma de un fiador, mi amigo Henry Vega y a la mía. Pues al haber transcurrido mas de 120 días sin que la Fiscalía me trajera a juicio y me condenara la ley automáticamente obligaba al Honorable Juez Sr. Clyde Atkins a liberarme de la cárcel por requerimiento de mi abogado, el señor Gerardo Remy.

Teniendo ya una relación íntima con mi el Señor Jesús y estando en mi tercer día de ayuno, oí la voz de uno de los guardias diciéndome que recogiera mis pertenencias porque estaba libre.

Era el mes de Enero de 1,984. El clima en Florida estaba bastante frío. No tenía dinero conmigo. No tenía un abrigo. No tenía ropa. Había perdido mi automóvil y mi apartamento. Días antes de salir de la prisión hice algunas llamadas a algunos amigos pero sin ningún resultado. Pero al salir de la cárcel llamé a mi socio cubano llamado Ricardo Gaetano y su esposa Deisy me contestó.
Después de saludarme me puso en espera mientras él venía a hablar conmigo. Llego a este detalle solo para comentar que con este socio tenía ciertas inversiones en común: un barco, un yate y dinero de un último negocio que hicimos todo lo cual ascendía a más de cuatro-cientos mil dólares.

Mientras esperaba que Ricardo viniera al teléfono, tiritando de frío dentro de la cabina telefónica desde la cual estaba llamando, gracias a que un guardia me regaló $0.25 para hacer dicha llamada, sentí una voz casi audible que me dijo: ¿No te he sacado de la inmundicia? ¡No to-ques ni pienses mas en ese dinero!

Colgué inmediatamente el teléfono. Pedí perdón al Señor. Luego lla-mé a mi amigo Henry Vega y le pedí el favor de recogerme frente a la cárcel sin saber adónde iba a dormir esa noche.

Déjeme explicar otro tanto más sobre el agente federal que me arrestó, el Sargento Joseph Price. Cuando vi en la televisión la noticia sobre su arresto, quince días después que él efectuó el mío, quedé impresionado.

Jamás hubiera pensado que ese hombre era un traficante de drogas. Al día siguiente de su arresto uno de los reclusos se acercó a mi celda a las seis de la mañana y me dijo: - Colombiano, levántate y mira a quien tienes de vecino – Le pregunté: ¿A quién? Me respondió: - A Joseph Price.

En ese momento no sentí nada en contra de ese hombre, excepto pena por el error que él había cometido. Esa misma mañana, desde mi celda, llamé al sargento Price.

Después de llamarlo dos veces me preguntó: ¿Es usted el señor Ariza? No nos podíamos ver los rostros.

Le dije: - Sí. Le pregunté qué había pasado y me dijo: - Errores. Luego agregó lo siguiente: - Recuerdo su arresto. Usted parece un buen hombre solo que se equivocó de negocio, además, usted no va a tener problemas con su juicio porque la mercancía que llegó al laboratorio, fue una mercancía diferente a la suya - Aproveché esta conversación para decirle que yo estaba muy agradecido con él por haberme arrestado porque esa misma noche yo había tenido una experiencia con Dios en esa celda, que había encontrado allí una Biblia y que me sentía muy contento. El se alegró mucho y me pidió que orara por él, por su esposa y por sus hijos. Esa tarde y el día siguiente jugamos ajedrez de una celda a la otra. Los otros reclusos que veían esto se burlaban. Lo que ellos no entendían era que algo había sucedido dentro de mí.

Como dije anteriormente, salí en libertad condicional. Esto me re-quería llamar dos veces por teléfono a la Oficina de Probatoria, además de ir a firmar dos veces un libro que garantizaba mi presencia física en el país.

Aún cuando todo eso estaba bien, mis problemas personales continuaban. No tenía dinero, no tenía trabajo, no tenía casa. Un amigo me abría por las noches el carro de su mamá para que yo durmiera allí pero a las seis de la mañana regresaba a abrirlo para que yo saliera. Me acerqué a la Iglesia Bautista para pedir ayuda y no la recibí. Eso no indica que ellos no ayuden, simplemente era un trato de Dios conmigo. Sin embargo, Dios me abrió un lugar donde pasar la noche. El hermano Armando Rodríguez abrió la primera radio cristiana en Miami (Radio Hispano Cristiano) en el horario de 10:00 PM a 6:00 AM, y allí pasaba la noche ayudando en la emisora y teniendo compañerismo con los hermanos.

Después de un largo mes de estar sobreviviendo así, conocí en la Emisora al hermano Rafael Maldonado, uno de los cuatro ancianos de una pequeña congregación apostólica. Este hermano me llevó esa misma noche a su apartamento y me acomodó en la mejor cama sobre la cual he dormido en mi vida, ya que llevaba mas de siete meses sin dormir en una cama normal.

No solo me recogió en su casa, sino que me dijo lo siguiente: “Engel, creo que usted debe descansar un poco. Quédese aquí tranquilo el tiempo que sea necesario. Lo que está en la refrigeradora tómelo con confianza. Pero lo mas importante es que usted ore y estudie. No necesita ir a un Instituto Bíblico. Aquí tiene mi biblioteca. Estudie las Escrituras y anote lo que no entienda para que lo estudiemos por la tarde cuando yo regrese del trabajo. Aquí hay libros de Teología, Herme-néutica, Evangelismo, en fin, estudie lo que desee. Prepárese. Dios tiene un plan para usted”.

Así comenzó el Señor a obrar en esta nueva etapa espiritual en la cual entraba. Junto a estos cuatro varones del Señor y en esa humilde congregación apostólica, mi vida espiritual fue impactada por el amor genuino que fluía en medio de ellos.

Esa fue mi primera experiencia sobre la definición de vida eterna. Pues vida eterna es vivir para los demás. Tres años después el Señor me llamó a Su ministerio.

Yo debía continuar reportándome a la Oficina de Probatoria como dije anteriormente y la Corte me notificaría sobre las audiencias finales. A los dos años Probatoria me dijo que ya no era necesario continuar reportándome con ellos. El tiempo continuó pasando y yo continuaba creciendo en el servicio del Señor.

Mi caso aún estaba abierto pero la Corte Federal no me citaba aún y eso no lo podía comprender. De tal modo que comencé a orarle al Señor para que El me guiara porque ya habían transcurrido ocho años de estar en la nación bajo libertad condicional. Durante todos estos años viajaba cada dos meses a Nueva York y otros lugares para ministrar al Señor y participaba en el Ministerio de Prisiones predicando cada quince días en el Penal de Indiantown en Florida e hice parte de los ministros miembros de la Coalición de Miami para una Comunidad Libre de Drogas. Allí alternaba con Jueces, Fiscales, Detectives y Policías que no sabían nada sobre mi vida pasada y aportaba como muchos mis ideas sobre el pro-blema de drogas que sufrían las comunidades. Marilyn Wagner era en ese entonces la Directora de la Coalición.

Como el espacio no es suficiente para continuar con tantos detalles resumiré lo que sucedió después de orar y pedirle a la iglesia que pastoreaba que también oraran por mi caso federal que estaba muy extraño.

Escribí una carta al Juez Atkins. A los treinta días me respondió diciendo que el archivo de mi caso se había extraviado y que fue en-contrado en Atlanta, pero que terminara cualquier asunto personal que tuviera porque la Oficina de Alguaciles me visitaría para detenerme y traerme a la Corte.

Dos semanas después dos alguaciles vinieron a mi apartamento. Fueron muy amables. Me expresaron el motivo de su visita. Les dije que ya lo sabía. Luego agregaron lo siguiente: “Sabemos que usted es ahora un pastor y no quisiéramos detenerlo aquí. ¿Por qué no llama a alguien de confianza para que traiga su carro de regreso y poder así detenerlo fuera del edificio?”. Dios siempre tiene un trato especial, muchas veces, con sus hijos. De esta forma regresé a la Corte Federal frente al Honorable Juez Atkins.

Para que la Fiscalía cerrara el caso tuve dos opciones: Declararme INOCENTE y recomenzar el juicio o declararme CULPABLE. Me declaré culpable porque realmente yo fui culpable delante de Dios por haber ele-gido vivir fuera de sus leyes. Pude posiblemente ganarle el juicio a la Corte pero nunca iba a salir inocente delante de Dios por mentiroso.

Para cerrar el caso, al Juez Atkins solo lo quedó la opción de re-gresarme a la prisión por el término de noventa días.

Regresé gozoso a la cárcel y comencé a predicar esta vez el Evan-gelio de Jesús Cristo. Un grupo de hermanos reclusos creyeron en el Calvario de Jesús.

Al pasar los noventa días yo debía salir aunque no tenía mucha prisa. Estaba contento de servirle también allí al Señor Jesús. Esta vez la Corte volvió a errar. No me asignó un abogado defensor y los noventa días se convirtieron en ciento veinte días. Pero el Señor Jesús cuidaba la Iglesia en Miami y ellos continuaban orando por mí.

Un compañero de prisión me habló sobre su abogado que venía a visitarlo al día siguiente. Al decirme su nombre supe que su abogado fue el Fiscal que me acusó en mi caso. Ahora el señor Hershey no era ya un Fiscal de la Corte sino que tenía ahora su propia Oficina Legal.

Le pedí a mi amigo que me dejara hablar con el señor Hershey ese día. Cuando me tocó el turno de hablar con él y me vio se acordó inmediatamente de mí. Habían pasado ocho años. Y me dijo: ¿Otra vez en problemas, señor Ariza? El mismo hombre que Dios usó como un Fiscal en contra mía fue el mismo abogado defensor que el mismo Dios usó para para sacarme de la prisión esta vez, pero que por cuestiones técnicas él mandó a su asistente. Tres días después de hablar con el señor Hershey, el juez Atkins me absolvió finalmente del caso.

Era un hombre libre y sin ninguna deuda federal pendiente con los Estados Unidos de América. El juez puso públicamente en alto mi con-ducta en la Sala y aseguró que nunca en su carrera judicial había tenido un caso tan singular de un reo como yo.

Sucedieron dos cosas interesantes ese día: el Juez Atkins le dijo a los alguaciles que no necesitaban traerme delante de él porque habiendo investigado sobre mí, sabía que yo era un hombre nuevo y que fueran a anunciarme su veredicto a mi favor y en segundo lugar, los alguaciles me dijeron: Puedes irte. Estás libre. Y no se dieron cuenta que salí a la calle con el uniforme de la cárcel, lo cual es prohibido. Lo importante no es llegar a oír que el hombre nos diga que somos libres, aunque eso es una buena noticia para cualquier reo, sino que es mas importante oír al Señor Jesús decirnos: VETE Y NO PEQUES MAS, NO SEA QUE ALGO PEOR TE SUCEDA.

TERCERA PARTE

En la segunda parte testifiqué sobre la forma misericordiosa y compasiva de cómo el Señor terminó cerrando el caso federal. Y final-mente quiero mostrar finalmente en esta tercera parte del testimonio lo que nuestro amado Salvador y Señor Jesús Cristo ha hecho conmigo después de salvar mi alma.

Al haber concluido esos diez años después del llamamiento, co-mencé fervorosamente a orarle al Señor para que me mostrara adonde quería El que yo le sirviera fuera de los Estados Unidos.

Meses después, un nuevo convertido de origen salvadoreño vino a la iglesia que pastoreaba en la ciudad de Miami. En uno de los servicios el Señor habló en lenguas e interpretación por medio de un hermano y dijo que el país adonde El quería que yo fuera era El Salvador.

En tres meses terminaron todos los preparativos de mi viaje hacia este país. Uno de los hermanos en Miami quiso apoyar un proyecto de inversión que respaldara la obra misionera en El Salvador, así que invir-tió un capital de $40 mil dólares aproximadamente y llenó un contenedor de 20 pies con accesorios y computadoras para que el hermano sal-vadoreño, quien había llegado a nuestra iglesia, se viniera conmigo y se encargara de la distribución.

El se encargaría de abrir una tienda para vender computadoras y accesorios. Y para hacer corta esta tercera parte que podría ser un poco larga, resumo que el hermano nos engañó y todo el contenedor desapa-reció y quedamos en un país sin personas conocidas, sin amigos y sin familia, pero Dios nos ayudó, nos abrió puertas y sobrevivimos hasta fundar una Agrupación Misionera en Centroamérica desde la cual sirvo a los propósitos para los que fui escogido por Dios.

Quiero confesar que uno de los daños más grandes que recibí del narcotráfico fue la pérdida de mi primer matrimonio. Pero la misericordia de Dios me concedió volver a tener una familia en El Salvador y encausó mi vida dándome la oportunidad de vivirla honestamente.

Agradezco la paciencia que el lector tuvo al leer todas estas pági-nas que mostraron el delito radiografiado del narcotráfico y de la tremen-da complejidad del mismo.
Las páginas de Reflexiones leídas son simplemente la percepción de una profunda experiencia personal.
Nada extraordinario hay en ellas, pero lo que sí es extraordinario fue el testimonio de cómo Dios rescató mi alma perdida sacándola del lodo cenagoso. Lo único que El quiere es rescatarnos de la insensatez de la vida para traernos a un mundo de bendiciones en donde una vida justa nos haga brillar junto a los hombres honestos y honrados de cora-zón. Que Dios te bendiga por medio de Su Hijo Jesús Cristo.


PERDON


QUIERO PEDIRLE PERDÓN AL PRESIDENTE DE COLOMBIA,
SR. ALVARO URIBE VÉLEZ Y A MIS COMPATRIOTAS
POR INVOLUCRARME EN LA ACTIVIDAD DEL
NARCOTRÁFICO.

QUIERO PEDIRLE PERDÓN AL PRESIDENTE DE ESTADOS UNIDOS,SR. GEORGE W. BUSH Y A SUS CONCIUDADANOS POR HABER CONSPIRADO, TRAFICADO Y DISTRIBUIDO DROGAS EN ESA NACIÓN.

QUIERO AGRADECER AL PRESIDENTE DE EL SALVADOR,
SR. ELÍAS ANTONIO SACA, A SU GOBIERNO Y CIUDADANOS POR DARME LA OPORTUNIDAD DE RESIDIR EN ESE PAÍS Y SERVIRLE A LOS HERMANOS SALVADOREÑOS
EN LA MEDIDA EN QUE DIOS ME LO HA PERMITIDO.

ENGEL ARIZA PEÑA
MINISTRO DEL EVANGELIO
Publicado por ENGEL ARIZA el 04/28 a las 10:18 PM
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DEL NARCOTRAFICO A LOS PIES DE JESUS

TESTIMONIO
6 De Septiembre 1983
Primera Parte

ENGEL ARIZA, EX –CONVICTO EN LOS EE UU – HOY MINISTRO DE CRISTO


Es un privilegio poder testificar acerca de la bondad de nuestro Señor Jesús Cristo, y de Su misericordia para los que anduvimos en tinieblas.

Todo comenzó aquella mañana del 6 de septiembre de 1983. Cinco años antes de esta fecha tomé la decisión de cambiar el rumbo de mi vida ingresando a negocios de tráfico de droga. Tenía algunas ventajas que para ese entonces me facilitaron un rápido ingreso al negocio, pues hablaba fluidamente el idioma Inglés, tenía una buena educación y po-seía excelentes relaciones públicas.

Pude conocer hombres que en el transcurrir de los días delictivos obtuvieron fama en el mundo criminal, pero la mayoría de ellos fueron asesinados, otros están aún purgando condena, y unos pocos se reti-raron millonarios.

Regreso a aquella mañana del 6 de septiembre. Era la última ope--ración que decidimos efectuar. En ella pusimos todo nuestro empeño y operacionalmente fue un éxito. La heroína introducida en los Estados Unidos no pudimos mercadearla tan pronto como llegó pues nuestro comprador en Chicago - a través de nuestro contacto en Puerto Rico - tuvo problemas de arrestos federales en su grupo.

Uno de nuestros socios, el piloto que había volado desde Colombia a los Estados Unidos con la heroína camuflada en las alas de nuestro equipo Cesna se ofreció a ayudarnos en la venta, en lo cual estuvimos de acuerdo. Estábamos optimistas porque durante una semana estuvo negociando telefónicamente con el supuesto comprador que vivía en Georgia. Aquella mañana del 6 de septiembre sería nuestro día grande.

Bobby Jenkins, nuestro socio y piloto me llamó alrededor de las nueve de la mañana pidiéndome que estuviera con él al hacer la venta. Me negué a ello, pues en nuestro código de trabajo nunca negociá-bamos con alguien a quien no conociéramos ampliamente, lo cual en lo personal me libró siempre de muchos problemas. Obviamente, él tenía temor porque la transacción era de un millón y medio de dólares. Dos personas que trabajaban para mí me insistieron que fuese a respaldar a mi piloto en esa transacción, y yo acepté hacerlo.

Después que el piloto hizo algunas llamadas alrededor de las diez y media de la mañana desde su casa a los compradores, nos dirigimos al restaurante del Hotel Howard Jonson en Fort Lauderdale para arreglar los movimientos de entrega.

Llegamos al restaurante y nuestro piloto continuó con el trato. Quince minutos después las personas que estaban allí fingiendo ser clientes se levantaron empuñando sus armas, nos rodearon y declararon que estábamos arrestados.

Es difícil explicar cómo corren las emociones en esos momentos. Los fuertes y nerviosos gritos llenos de insultos de la policía son las tác-ticas de intimidación que usan cuando hacen sus arrestos. Se formó el gran alboroto en el hotel.

Fui arrestado a las once y media de la mañana bajo cargos de conspiración, tráfico y distribución de heroína. Mis brazos fueron espo-sados fuertemente a mis espaldas y fui sometido a un largo interro-gatorio. Después de mas de diez horas de investigación me condujeron a un Centro Correccional de Máxima Seguridad. Eran casi las 12 de la noche de ese 6 de septiembre. La guardia del Correccional después de tomar huellas y recibir bajo custodia mis pertenencias personales me entregaron entonces el uniforme de reo y después de ponérmelo, me guiaron a través de unos pasillos a la celda que me fue asignada. Aún recuerdo que era la 4B, en la Sección 6, y habían 8 celdas en total.

A la mañana siguiente me llevaron a la Corte Federal.

Después que la Juez escuchó los cargos de acusación de parte de la Fiscalía me fijó una fianza de un millón de dólares que por supuesto, yo no tenía. Después de esta audiencia me regresaron al Correccional y me prometieron que para mi próxima audiencia me asignarían un Defensor Público.

Meditando en ese momento en mi delito, yo sabía claramente que no existía ninguna posibilidad de recobrar nunca mi libertad puesto que mi ofensa federal por tráfico de heroína era algo grave en los Estados Unidos. Esa mañana, en la Corte, aún sabiendo el problema en que me encontraba me sentía tranquilo en mi espíritu. Usted puede preguntarse lo siguiente: ¿cómo puede un hombre frente a circunstancias tan adver-sas mantenerse tranquilo? ¿Cómo puede un hombre estar sosegado en semejantes circunstancias?

Déjeme compartir con usted la razón de mi sosiego. Después de la medianoche del día que fui arrestado ese 6 de septiembre y haber pasado por todos los procesos normales de ingreso a la prisión uno de los carceleros me condujo a la celda que me asignaron. Era como la una de la madrugada cuando la reja de mi celda se cerró detrás de mí. Nunca podré olvidar el ruido fuerte y seco de esa reja. Creo que todo hombre que ha pasado por una experiencia carcelaria conoce perfectamente esa clase de ruido.

Minutos después de haberse alejado el guardia comencé a caminar por la estrecha celda donde solo había una dura cama de hierro y un inodoro blanco. Sobre la cama, una sábana doblada en lugar de almo-hada. Había una pequeña claraboya por donde penetraba el escaso res-plandor de un farol externo.

Pasaron como quince minutos. Luego, a mi celda, entró un destello de luz que desapareció rápidamente.

Sé que fue algo sobrenatural. Mis piernas se debilitaron al instante. Caí de rodillas. No pude evitarlo. Alcé instintivamente mis manos y lágri-mas comenzaron a caer sobre mi rostro. Lloraba como un niño.

No lloraba por temor a lo que me esperaba. Yo estaba preparado como cualquier narcotraficante a enfrentarme a la ley el día que fuera arrestado. Lo que sí sabia era que algo interno estaba ocurriendo dentro de mí y yo no podía controlarlo.

En esta maravillosa experiencia que me estaba aconteciendo co-mencé a hablar con El, con el Dios que solo de oídas conocía.

Después de esta experiencia sobrenatural me puse de píe. Busqué mi cama y me senté. Había sido un día de mucha tensión. Estaba can-sado. Hambriento.

Entonces decidí acostarme.

Al poner mi cabeza sobre la sábana que estaba allí doblada algo me golpeó.

Levanté inmediatamente la sábana y debajo de ella estaba una Biblia. Cuando la vi me alegré inmensamente. La tomé en mis manos y me puse nuevamente de píe acercándome a la escasa luz que penetraba en mi celda.

Abrí desesperadamente esa Biblia y al abrirla Dios me llevó al Salmo 27 donde leí:

"JEHOVÁ ES MI LUZ Y MI SALVACIÓN; ¿DE QUIÉN TEMERÉ? JEHOVÁ ES LA FORTALEZA DE MI VIDA; ¿DE QUIÉN HE DE ATEMORIZARME? CUANDO SE JUNTARON CONTRA MÍ LOS MALIGNOS, MIS ANGUSTIADORES Y MIS ENEMIGOS, PARA COMER MI CARNE, ELLOS TROPEZARON Y CAYERON".

Leí hasta el alba y luego el sueño me venció.

Pero después de acostarme, tuve una visión de sueños de esta manera:

"Caminaba por un valle hermoso iluminado por una luz que no era la del sol. Iba cabizbajo y triste. De pronto vi. los pies de alguien y me detuve, alcé mi rostro y entonces lo vi. Era un hombre de aspecto dulce y amable. Me preguntó: ¿Adónde vas? Le respondí: No sé. Entonces, extendiendo su mano, me entregó una pala y me dijo: Cava! Entonces comencé a cavar y al hacerlo encontré enterrado allí unos pergaminos. Los tomé en mi mano y le dije a El: Son unos pergaminos. Y El me dijo: Sí, son pergaminos, tienes que cavar diez hoyos y en cada uno encontrarás un rollo de pergaminos. Me puse inmediatamente de pie y me quedé mirándolo. Su rostro era peculiar, sus ojos miraban como ningún hombre mira, y su leve sonrisa era grandemente bondadosa. Se dio la vuelta y comenzó a alejarse de mí. Mientras se alejaba yo quería correr tras El. Luego, vi que se detuvo. Se volteó y me miró. vi su sonrisa y había tanto amor en El cuando sonrió. Y luego, desapareció."

Solo quiero glorificar el nombre de nuestro Dios, mostrando la ma-nera en que El vindicó el Salmo 27: Joseph Price, el sargento federal que había dirigido mi arresto fue arrestado quince días después bajo los mismos cargos que la Corte Federal de los Estados Unidos tenía contra mi. Dios, en forma inexplicable, había preparado a este hombre para to-mar mi lugar.

El era el testigo principal de la Fiscalía, y el gobierno no lo pudo usar en mi contra debido a que este agente había perdido todo privilegio y credibilidad federal.

A los cinco meses de mi arresto, la Corte Federal después de una serie de arreglos con mi abogado tuvo que darme mi libertad condicio-nal y anular la fianza de un millón de dólares.

SEGUNDA PARTE

En la primera parte de mi testimonio terminé diciendo que a los cinco meses después de mi arresto la Corte me otorgó libertad condi-cional. La fianza de un millón de dólares que me habían puesto se redujo a la firma de un fiador, mi amigo Henry Vega y a la mía. Pues al haber transcurrido mas de 120 días sin que la Fiscalía me trajera a juicio y me condenara la ley automáticamente obligaba al Honorable Juez Sr. Clyde Atkins a liberarme de la cárcel por requerimiento de mi abogado, el señor Gerardo Remy.

Teniendo ya una relación íntima con mi el Señor Jesús y estando en mi tercer día de ayuno, oí la voz de uno de los guardias diciéndome que recogiera mis pertenencias porque estaba libre.

Era el mes de Enero de 1,984. El clima en Florida estaba bastante frío. No tenía dinero conmigo. No tenía un abrigo. No tenía ropa. Había perdido mi automóvil y mi apartamento. Días antes de salir de la prisión hice algunas llamadas a algunos amigos pero sin ningún resultado. Pero al salir de la cárcel llamé a mi socio cubano llamado Ricardo Gaetano y su esposa Deisy me contestó.
Después de saludarme me puso en espera mientras él venía a hablar conmigo. Llego a este detalle solo para comentar que con este socio tenía ciertas inversiones en común: un barco, un yate y dinero de un último negocio que hicimos todo lo cual ascendía a más de cuatro-cientos mil dólares.

Mientras esperaba que Ricardo viniera al teléfono, tiritando de frío dentro de la cabina telefónica desde la cual estaba llamando, gracias a que un guardia me regaló $0.25 para hacer dicha llamada, sentí una voz casi audible que me dijo: ¿No te he sacado de la inmundicia? ¡No to-ques ni pienses mas en ese dinero!

Colgué inmediatamente el teléfono. Pedí perdón al Señor. Luego lla-mé a mi amigo Henry Vega y le pedí el favor de recogerme frente a la cárcel sin saber adónde iba a dormir esa noche.

Déjeme explicar otro tanto más sobre el agente federal que me arrestó, el Sargento Joseph Price. Cuando vi en la televisión la noticia sobre su arresto, quince días después que él efectuó el mío, quedé impresionado.

Jamás hubiera pensado que ese hombre era un traficante de drogas. Al día siguiente de su arresto uno de los reclusos se acercó a mi celda a las seis de la mañana y me dijo: - Colombiano, levántate y mira a quien tienes de vecino – Le pregunté: ¿A quién? Me respondió: - A Joseph Price.

En ese momento no sentí nada en contra de ese hombre, excepto pena por el error que él había cometido. Esa misma mañana, desde mi celda, llamé al sargento Price.

Después de llamarlo dos veces me preguntó: ¿Es usted el señor Ariza? No nos podíamos ver los rostros.

Le dije: - Sí. Le pregunté qué había pasado y me dijo: - Errores. Luego agregó lo siguiente: - Recuerdo su arresto. Usted parece un buen hombre solo que se equivocó de negocio, además, usted no va a tener problemas con su juicio porque la mercancía que llegó al laboratorio, fue una mercancía diferente a la suya - Aproveché esta conversación para decirle que yo estaba muy agradecido con él por haberme arrestado porque esa misma noche yo había tenido una experiencia con Dios en esa celda, que había encontrado allí una Biblia y que me sentía muy contento. El se alegró mucho y me pidió que orara por él, por su esposa y por sus hijos. Esa tarde y el día siguiente jugamos ajedrez de una celda a la otra. Los otros reclusos que veían esto se burlaban. Lo que ellos no entendían era que algo había sucedido dentro de mí.

Como dije anteriormente, salí en libertad condicional. Esto me re-quería llamar dos veces por teléfono a la Oficina de Probatoria, además de ir a firmar dos veces un libro que garantizaba mi presencia física en el país.

Aún cuando todo eso estaba bien, mis problemas personales continuaban. No tenía dinero, no tenía trabajo, no tenía casa. Un amigo me abría por las noches el carro de su mamá para que yo durmiera allí pero a las seis de la mañana regresaba a abrirlo para que yo saliera. Me acerqué a la Iglesia Bautista para pedir ayuda y no la recibí. Eso no indica que ellos no ayuden, simplemente era un trato de Dios conmigo. Sin embargo, Dios me abrió un lugar donde pasar la noche. El hermano Armando Rodríguez abrió la primera radio cristiana en Miami (Radio Hispano Cristiano) en el horario de 10:00 PM a 6:00 AM, y allí pasaba la noche ayudando en la emisora y teniendo compañerismo con los hermanos.

Después de un largo mes de estar sobreviviendo así, conocí en la Emisora al hermano Rafael Maldonado, uno de los cuatro ancianos de una pequeña congregación apostólica. Este hermano me llevó esa misma noche a su apartamento y me acomodó en la mejor cama sobre la cual he dormido en mi vida, ya que llevaba mas de siete meses sin dormir en una cama normal.

No solo me recogió en su casa, sino que me dijo lo siguiente: “Engel, creo que usted debe descansar un poco. Quédese aquí tranquilo el tiempo que sea necesario. Lo que está en la refrigeradora tómelo con confianza. Pero lo mas importante es que usted ore y estudie. No necesita ir a un Instituto Bíblico. Aquí tiene mi biblioteca. Estudie las Escrituras y anote lo que no entienda para que lo estudiemos por la tarde cuando yo regrese del trabajo. Aquí hay libros de Teología, Herme-néutica, Evangelismo, en fin, estudie lo que desee. Prepárese. Dios tiene un plan para usted”.

Así comenzó el Señor a obrar en esta nueva etapa espiritual en la cual entraba. Junto a estos cuatro varones del Señor y en esa humilde congregación apostólica, mi vida espiritual fue impactada por el amor genuino que fluía en medio de ellos.

Esa fue mi primera experiencia sobre la definición de vida eterna. Pues vida eterna es vivir para los demás. Tres años después el Señor me llamó a Su ministerio.

Yo debía continuar reportándome a la Oficina de Probatoria como dije anteriormente y la Corte me notificaría sobre las audiencias finales. A los dos años Probatoria me dijo que ya no era necesario continuar reportándome con ellos. El tiempo continuó pasando y yo continuaba creciendo en el servicio del Señor.

Mi caso aún estaba abierto pero la Corte Federal no me citaba aún y eso no lo podía comprender. De tal modo que comencé a orarle al Señor para que El me guiara porque ya habían transcurrido ocho años de estar en la nación bajo libertad condicional. Durante todos estos años viajaba cada dos meses a Nueva York y otros lugares para ministrar al Señor y participaba en el Ministerio de Prisiones predicando cada quince días en el Penal de Indiantown en Florida e hice parte de los ministros miembros de la Coalición de Miami para una Comunidad Libre de Drogas. Allí alternaba con Jueces, Fiscales, Detectives y Policías que no sabían nada sobre mi vida pasada y aportaba como muchos mis ideas sobre el pro-blema de drogas que sufrían las comunidades. Marilyn Wagner era en ese entonces la Directora de la Coalición.

Como el espacio no es suficiente para continuar con tantos detalles resumiré lo que sucedió después de orar y pedirle a la iglesia que pastoreaba que también oraran por mi caso federal que estaba muy extraño.

Escribí una carta al Juez Atkins. A los treinta días me respondió diciendo que el archivo de mi caso se había extraviado y que fue en-contrado en Atlanta, pero que terminara cualquier asunto personal que tuviera porque la Oficina de Alguaciles me visitaría para detenerme y traerme a la Corte.

Dos semanas después dos alguaciles vinieron a mi apartamento. Fueron muy amables. Me expresaron el motivo de su visita. Les dije que ya lo sabía. Luego agregaron lo siguiente: “Sabemos que usted es ahora un pastor y no quisiéramos detenerlo aquí. ¿Por qué no llama a alguien de confianza para que traiga su carro de regreso y poder así detenerlo fuera del edificio?”. Dios siempre tiene un trato especial, muchas veces, con sus hijos. De esta forma regresé a la Corte Federal frente al Honorable Juez Atkins.

Para que la Fiscalía cerrara el caso tuve dos opciones: Declararme INOCENTE y recomenzar el juicio o declararme CULPABLE. Me declaré culpable porque realmente yo fui culpable delante de Dios por haber ele-gido vivir fuera de sus leyes. Pude posiblemente ganarle el juicio a la Corte pero nunca iba a salir inocente delante de Dios por mentiroso.

Para cerrar el caso, al Juez Atkins solo lo quedó la opción de re-gresarme a la prisión por el término de noventa días.

Regresé gozoso a la cárcel y comencé a predicar esta vez el Evan-gelio de Jesús Cristo. Un grupo de hermanos reclusos creyeron en el Calvario de Jesús.

Al pasar los noventa días yo debía salir aunque no tenía mucha prisa. Estaba contento de servirle también allí al Señor Jesús. Esta vez la Corte volvió a errar. No me asignó un abogado defensor y los noventa días se convirtieron en ciento veinte días. Pero el Señor Jesús cuidaba la Iglesia en Miami y ellos continuaban orando por mí.

Un compañero de prisión me habló sobre su abogado que venía a visitarlo al día siguiente. Al decirme su nombre supe que su abogado fue el Fiscal que me acusó en mi caso. Ahora el señor Hershey no era ya un Fiscal de la Corte sino que tenía ahora su propia Oficina Legal.

Le pedí a mi amigo que me dejara hablar con el señor Hershey ese día. Cuando me tocó el turno de hablar con él y me vio se acordó inmediatamente de mí. Habían pasado ocho años. Y me dijo: ¿Otra vez en problemas, señor Ariza? El mismo hombre que Dios usó como un Fiscal en contra mía fue el mismo abogado defensor que el mismo Dios usó para para sacarme de la prisión esta vez, pero que por cuestiones técnicas él mandó a su asistente. Tres días después de hablar con el señor Hershey, el juez Atkins me absolvió finalmente del caso.

Era un hombre libre y sin ninguna deuda federal pendiente con los Estados Unidos de América. El juez puso públicamente en alto mi con-ducta en la Sala y aseguró que nunca en su carrera judicial había tenido un caso tan singular de un reo como yo.

Sucedieron dos cosas interesantes ese día: el Juez Atkins le dijo a los alguaciles que no necesitaban traerme delante de él porque habiendo investigado sobre mí, sabía que yo era un hombre nuevo y que fueran a anunciarme su veredicto a mi favor y en segundo lugar, los alguaciles me dijeron: Puedes irte. Estás libre. Y no se dieron cuenta que salí a la calle con el uniforme de la cárcel, lo cual es prohibido. Lo importante no es llegar a oír que el hombre nos diga que somos libres, aunque eso es una buena noticia para cualquier reo, sino que es mas importante oír al Señor Jesús decirnos: VETE Y NO PEQUES MAS, NO SEA QUE ALGO PEOR TE SUCEDA.

TERCERA PARTE

En la segunda parte testifiqué sobre la forma misericordiosa y compasiva de cómo el Señor terminó cerrando el caso federal. Y final-mente quiero mostrar finalmente en esta tercera parte del testimonio lo que nuestro amado Salvador y Señor Jesús Cristo ha hecho conmigo después de salvar mi alma.

Al haber concluido esos diez años después del llamamiento, co-mencé fervorosamente a orarle al Señor para que me mostrara adonde quería El que yo le sirviera fuera de los Estados Unidos.

Meses después, un nuevo convertido de origen salvadoreño vino a la iglesia que pastoreaba en la ciudad de Miami. En uno de los servicios el Señor habló en lenguas e interpretación por medio de un hermano y dijo que el país adonde El quería que yo fuera era El Salvador.

En tres meses terminaron todos los preparativos de mi viaje hacia este país. Uno de los hermanos en Miami quiso apoyar un proyecto de inversión que respaldara la obra misionera en El Salvador, así que invir-tió un capital de $40 mil dólares aproximadamente y llenó un contenedor de 20 pies con accesorios y computadoras para que el hermano sal-vadoreño, quien había llegado a nuestra iglesia, se viniera conmigo y se encargara de la distribución.

El se encargaría de abrir una tienda para vender computadoras y accesorios. Y para hacer corta esta tercera parte que podría ser un poco larga, resumo que el hermano nos engañó y todo el contenedor desapa-reció y quedamos en un país sin personas conocidas, sin amigos y sin familia, pero Dios nos ayudó, nos abrió puertas y sobrevivimos hasta fundar una Agrupación Misionera en Centroamérica desde la cual sirvo a los propósitos para los que fui escogido por Dios.

Quiero confesar que uno de los daños más grandes que recibí del narcotráfico fue la pérdida de mi primer matrimonio. Pero la misericordia de Dios me concedió volver a tener una familia en El Salvador y encausó mi vida dándome la oportunidad de vivirla honestamente.

Agradezco la paciencia que el lector tuvo al leer todas estas pági-nas que mostraron el delito radiografiado del narcotráfico y de la tremen-da complejidad del mismo.
Las páginas de Reflexiones leídas son simplemente la percepción de una profunda experiencia personal.
Nada extraordinario hay en ellas, pero lo que sí es extraordinario fue el testimonio de cómo Dios rescató mi alma perdida sacándola del lodo cenagoso. Lo único que El quiere es rescatarnos de la insensatez de la vida para traernos a un mundo de bendiciones en donde una vida justa nos haga brillar junto a los hombres honestos y honrados de cora-zón. Que Dios te bendiga por medio de Su Hijo Jesús Cristo.


PERDON


QUIERO PEDIRLE PERDÓN AL PRESIDENTE DE COLOMBIA,
SR. ALVARO URIBE VÉLEZ Y A MIS COMPATRIOTAS
POR INVOLUCRARME EN LA ACTIVIDAD DEL
NARCOTRÁFICO.

QUIERO PEDIRLE PERDÓN AL PRESIDENTE DE ESTADOS UNIDOS,SR. GEORGE W. BUSH Y A SUS CONCIUDADANOS POR HABER CONSPIRADO, TRAFICADO Y DISTRIBUIDO DROGAS EN ESA NACIÓN.

QUIERO AGRADECER AL PRESIDENTE DE EL SALVADOR,
SR. ELÍAS ANTONIO SACA, A SU GOBIERNO Y CIUDADANOS POR DARME LA OPORTUNIDAD DE RESIDIR EN ESE PAÍS Y SERVIRLE A LOS HERMANOS SALVADOREÑOS
EN LA MEDIDA EN QUE DIOS ME LO HA PERMITIDO.

ENGEL ARIZA PEÑA
MINISTRO DEL EVANGELIO
Publicado por ENGEL ARIZA el 04/28 a las 10:15 PM
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Domingo, Abril 27, 2008

MI EXPERIENCIA EN EL AVIVAMIENTO DE NICARAGUA

MI EXPERIENCIA EN EL AVIVAMIENTO EN SAN JOSE DE CUSMAPA, DEPARTAMENTO DE MADRIZ, NICARAGUA
El viernes 18 de abril del 2008 salí de mi casa a las 5:00 a.m., rumbo a la Ciudad de Estelí y llegué al Puesto de Mando Central a las 7:00 a.m. Desde ese momento, los fraternos que me acompañaban y yo estuvimos esperando que nos asignaran al lugar adonde iríamos a participar en el Avivamiento que la FRATERNIDAD INTERNACIONAL DE HOMBRES DE NEGOCIOS DEL EVANGELIO COMPLETO desarrollaría en los departamentos de Estelí, Madriz y Nueva Segovia. Transcurrieron siete horas para que finalmente nos dijeran que íbamos al Municipio de San José de Cusmapa, Departamento de Madriz, pues a las a las 2:00 p.m., salimos de Estelí un grupo de más de 30 fraternos a ese lugar que dista a más de 250 kilómetros de Managua. Llegamos a las 6:30 p.m., a instalar el Puesto de Mando. Al día siguiente se inició la tarea de enviar a los fraternos a las diferentes comunidades que conforman el Municipio de San José de Cusmapa, y a mí me tocó ir a compartir mi testimonio a la Comunidad El Mojón, específicamente a un lugar que se llama Las Canoas. Realmente, este primer contacto fue de gran expectativa, pues nos tocó empezar a recorrer a pie una zona bastante accidentada geográficamente al tener que bajar y subir montañas pedregosas y de pendientes muy fuertes. Como era sábado, logramos contactar a muchas personas que en los días hábiles de la semana no los encontraríamos por encontrarse en sus labores culturales del campo. Ese día regresamos al Puesto de Mando a las 7:00 p.m. Al día siguiente domingo, se unieron más fraternos hasta llegar a reunir la cantidad de más de 60 personas. Ese día me tocó caminar 30 kilómetros a un sitio que se llama El Apante y un grupo de fraternos tuvimos que descender un cerro hasta llegar al pie para llegar a esta comunidad de más de 60 casas, las cuales atendimos sin dejar una en donde no compartiéramos nuestros testimonios. El regreso fue bastante pesado, pues la subida, en el caso mío, provocó que mis piernas flaquearan en determinado momento, pero siempre tuvimos el respaldo del Señor fortaleciéndonos. Ese día regresamos al Puesto de Mando a las 7:00 p.m. Ya el lunes nos enviaron al Municipio de La Sabana, el cual se ubica al norte del Municipio de San José de Cusmapa como a 15 kilómetros de distancia. Empezamos a recorrer las diferentes comunidades pertenecientes a este municipio compartiendo nuestros testimonios, y a las 7:00 p.m., desarrollamos el evento del capítulo de varones que todos los lunes se desarrolla con el apoyo de fraternos que llegan de la Ciudad de Somoto. El resto de la semana fue de ir “peinando” las zonas para garantizar que todas las almas alcanzaran a recibir a Cristo Jesús. El Señor respaldó este Avivamiento porque no hizo falta la provisión de víveres, vehículos y otro tipo de recursos que se utilizaron para que esta obra del Señor se desarrollara sin ningún obstáculo. Fue espectacular la participación de fraternos de todas las edades, pues allí podíamos encontrar jóvenes y personas de la tercera edad como es el caso de don José Potosme, de la ciudad de Masaya, con sus 78 años de edad compartiendo su testimonio en el corazón de la montaña. Finalmente, puedo decirles que las almas alcanzadas en estos dos municipios, San José de Cusmapa y La Sabana, fueron 10,448, es decir, personas que aceptaron a Cristo Jesús y que pasaron de las tinieblas a la Luz Admirable. Pudimos todos los fraternos que participamos en este Avivamiento ver milagros tras milagros realizados por Jesucristo de Nazaret con su inmenso Poder, Gloria y Majestad a través de sus instrumentos: miembros de la FRATERNIDAD INTERNACIONAL DE HOMBRES DE NEGOCIOS DEL EVANGELIO COMPLETO que estamos muy agradecidos por lo que Él ha hecho en nuestras vidas y por eso le servimos. Hoy le digo a mi Señor: ¡Heme aquí, envíame a la próxima misión!
¡Muchas gracias!
DAVID GAITAN FUENTES
Managua, Nicaragua
Publicado por Ing. DAVID GAITAN FUENTES el 04/27 a las 08:38 PM
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Jueves, Abril 10, 2008

EL MILAGRO OCURRIO COMO LE PLACIO AL SEÑOR

EL MILAGRO OCURRIO
Estimados amigos: Hace como un mes el Señor me puso a unas personas de Homestead, Florida para que yo les dirigiera un mensaje solicitándoles me ayudaran a encontrar a una mujer desaparecida, de quien teníamos aproximadamente ocho años de no saber de su paradero. De estas personas dos mujeres atendieron mi solicitud de ayuda y me expresaron su disposición de ir a buscarla a la dirección que les di o llamarla al número telefónico que les proporcioné. El Señor sabe muy bien quiénes son esas personas. Estas personas hicieron lo que pudieron y no la hallaron. Después de haber orado y haber declarado en el Nombre de Jesús de que Mary, prima de mi esposa, iba a aparecer, para la honra y gloria de mi Señor, el día de ayer por la noche, mi esposa y yo estábamos hablando con ella a su celular allá en Homestead, Florida. El Señor escuchó nuestras plegarias y cumplió Su Palabra que está en Job 22:28 que dice: “Determinarás asimismo una cosa, y te será firme, y sobre tus caminos resplandecerá luz.”
Este es el Dios de poder, vivo y real, a quien servimos mi casa y yo, pues desde que Él me libró de las ataduras satánicas del alcoholismo, tabaquismo, diabetes, y restauró mi hogar hace 4½ años, soy testigo de los grandes prodigios y maravillas que Él hace a quienes le honran.
Yo quiero decirte estimado amigo en este día de que si estás atravesando problemas serios en tu vida, de que si miras que el mundo se te viene encima, de que si estás cansado de tantas tribulaciones, este es el preciso momento para que le clames a mi amigo fiel que es JESUCRISTO DE NAZARET, y te darás cuenta que Él te responderá y cambiará radicalmente el panorama de tu vida hacia un ambiente de paz, gozo y alegría. Te invito a que repitas conmigo esta oración: “Padre Celestial, te pido perdón por mis pecados, sé que te he fallado, que te he ofendido. Hoy Señor, acepto y reconozco a tu Hijo Amado Jesucristo de Nazaret como mi Único Salvador, mi Único Redentor, mi Único Restaurador de mi vida, y creo firmemente que Él murió por mis pecados en la Cruz del Calvario y que al tercer día le resucitaste de entre los muertos; te pido Señor que hagas de mí la persona que Tú quieres que yo sea. Todo esto te lo pido en el Nombre de Jesús. Amén y Amén.”
Si hiciste esta oración, allí frente al computador, tu vida no es la misma a partir de hoy, grandes cosas que el Señor tiene preparado para ti estarás recibiendo en el Nombre de Jesús. Por estas maravillas y milagros que ha hecho el Señor en mi vida, estaré sirviéndole en el Avivamiento que la FRATERNIDAD INTERNACIONAL DE HOMBRES DE NEGOCIOS DEL EVANGELIO COMPLETO estará desarrollando en los Departamentos de Estelí, Madriz y Nueva Segovia del 18 al 27 de abril del 2008 compartiendo mi testimonio.
Publicado por Ing. DAVID GAITAN FUENTES el 04/10 a las 10:06 AM
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Viernes, Enero 11, 2008

TESTIMONIO DE 2 FRATERNOS NICARAGUENSES

En este video ustedes escucharán las expresiones de dos miembros de la FRATERNIDAD INTERNACIONAL DE HOMBRES DE NEGOCIOS DEL EVANGELIO COMPLETO de Nicaragua, ellos son: Roberto López y el Ing. David Gaitán quienes hablan de sus experiencias dentro de la FIHNEC en cuanto al servicio a Cristo Jesús en los capítulos. El mensaje fue enviado desde El Tule, Departamento de Río San Juan, Nicaragua. Para ver el video haz click en: http://uk.youtube.com/watch?v=lQLI_Qlf1f0
Publicado por Ing. DAVID GAITAN FUENTES el 01/11 a las 02:55 PM
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ENTREVISTA A UN FRATERNO NICARAGUENSE

En este video ustedes escucharán las expresiones de dos miembros de la FRATERNIDAD INTERNACIONAL DE HOMBRES DE NEGOCIOS DEL EVANGELIO COMPLETO de Nicaragua, ellos son: Roberto López y el Ing. David Gaitán quienes hablan de sus experiencias dentro de la FIHNEC en cuanto al servicio a Cristo Jesús en los capítulos. El mensaje fue enviado desde Los Chiles, Departamento de Río San Juan, Nicaragua.
Publicado por Ing. DAVID GAITAN FUENTES el 01/11 a las 02:45 PM
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TESTIMONIO DESDE LOS CHILES, RIO SAN JUAN, NICARAGUA

En este video ustedes podrán escuchar el testimonio de un campesino que expresa que le pedía a Dios tener la oportunidad de estar con un Hombre de Negocios y escucharlo en vivo y directo y a todo color, pues él sólo los había escuchado por Radio Corporación en el corazón de las montañas de Nicaragua. Vean y dense cuenta de cómo la FRATERNIDAD INTERNACIONAL DE HOMBRES DE NEGOCIOS DEL EVANGELIO COMPLETO ha penetrado a lo más recóndito del territorio nicaragüense. Para ver el video haga click en: http://uk.youtube.com/watch?v=G0noQLTxJwo
Publicado por Ing. DAVID GAITAN FUENTES el 01/11 a las 02:32 PM
testimonio de conversión